Hoy en el blog os cuento una historia personal…
Sí, hoy me apetece ponerme un poco nostálgica y abriros el corazón, porque lo que hemos vivido estos últimos días merece ser contado desde dentro, con todas sus letras.
Nuestro lema, #PontevedraEsArtística, nació casi como un suspiro de esperanza cuando nos lanzamos a organizar aquel primer Campeonato de España. Hoy, año y medio después, lo llevamos grabado a fuego a donde quiera que vamos (hasta en las camisetas ). Es nuestro sello, nuestro orgullo y la prueba viviente de que esta lucha diaria tiene sus frutos: conseguir, por fin, que se nos reconozca.
Dicen que los sueños se hacen realidad, pero la verdad es que los sueños no se cumplen solos: se trabajan, se sufren y se conquistan.
Hace dos años, un grupo de mamis decidimos dar un paso al frente y coger las riendas del club. Si echo la vista atrás, os prometo que da hasta un poco de vértigo. Los inicios no fueron fáciles. Nos encontramos de golpe con nuestra propia inexperiencia y, al mismo tiempo, con el reto de gestionar una fusión necesaria entre los clubes de Pontevedra. En el ambiente flotaban dudas, miedos y más de un recelo.
Nos llamaron locas. Nos llamaron fantasiosas. Pero nos dió exactamente igual. Nosotras teníamos un objetivo común entre ceja y ceja: hacer que la natación artística en Pontevedra, en primer lugar, y en toda Galicia, después, creciera y tuviera la visibilidad que se merece un deporte de tanta exigencia. Así que nos pusimos el chubasquero, ignoramos el ruido y seguimos nuestra propia hoja de ruta. En ese arranque, la directiva saliente nos tendió la mano siempre que lo necesitamos, ayudándonos a dar los primeros pasos en un terreno desconocido. Su apoyo fue clave para no tropezar en la salida.
El valor del trabajo silencioso y la importancia de nuestro Cuerpo Técnico
Detrás de lo que hoy se ve, hay miles de horas de trabajo silencioso. Tardes eternas de papeleos, reuniones infinitas, llamadas que parecían no llevar a ninguna parte y problemas que brotaban donde menos lo esperabas. Pero también ha habido risas, complicidad y mucha diversión. Formamos un equipo.
El primer gran objetivo era vital: aumentar la base, conseguir más licencias. Cuando vimos que llegábamos a las 100, nos frotamos los ojos. Meses atrás, esa cifra era impensable. Y aquí hay que pararse a aplaudir a los pilares de la piscina: nuestro cuerpo técnico. Las licencias no caen del cielo ni se mantienen solas; hacen falta profesionales cualificados, con talento y, sobre todo, con unas ganas inmensas de confiar en este proyecto. Sin ellos, las niñas y niños no crecerían como lo hacen.
El siguiente paso fue pensar en la economía de las familias. Queríamos reducir sus gastos y la mejor manera era traer los campeonatos a casa, a nuestra piscina. Sí, sabíamos que suponía multiplicar nuestro trabajo por mil, pero también era la oportunidad perfecta para hacer piña. Nos lanzamos a la piscina y organizamos nuestro primer Campeonato de España.


¿El resultado? El club se volcó por completo. Ahí confirmamos lo que ya sospechábamos: tenemos una grada de padres, madres y familiares que son TOP. Organizamos un campeonato del que se habló en cada rincón de España, coronado con la exhibición de la mismísima Selección Española. Costó Dios y ayuda (horas de llamadas, muchos «noes» de patrocinadores…), pero lo logramos. Y como nos va la marcha… ¿por qué no repetir? Al año siguiente llegó el segundo Campeonato de España consecutivo, cosechando de nuevo las felicitaciones de clubes, familias e instituciones. ¿Haremos el tercero? Os dejamos con la intriga…
El salto al vacío: Una World Cup en Pontevedra
Pero el inconformismo va en nuestro ADN. Y volvimos a soñar en grande. «¿Y si buscamos algo internacional?». Volvieron los comentarios: «Estáis flipadas», «Eso os queda grande». Una vez más, sonreímos y seguimos trabajando en silencio, despacio, con buena letra.
Y el sueño se convirtió en una realidad histórica: la World Cup llegó a Pontevedra.
Para armar un engranaje de este calibre en primera línea, sumamos fuerzas vitales. No se puede entender el éxito de la World Cup sin Ale, nuestra presidenta, la verdadera mente maestra que consigue que absolutamente todo funcione y encaje en su sitio. A su lado estuvieron implicados al doscientos por cien Diana, nuestra directora técnica, aportando toda su experiencia y rigor profesional, y Pepe, expresidente del club, que volvió a demostrar su amor incondicional por estos colores dejándose la piel con nosotras.

Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de Cris F., que tiene ese superpoder tan necesario de aparecer siempre para solucionar «los marrones» de última hora que puedan surgir en un evento de este tamaño.
Mientras tanto, en esta primera fase de la organización, un equipo formado por Susana, Cris P., Tania y una servidora, nos mantuvimos en un segundo plano, pero siempre alerta, preparadas para apoyar y ayudar en el instante en que hiciese falta. Porque en este club nadie camina sola.
Han sido meses de un trabajo extenuante para que todo saliera perfecto. Reuniones a deshoras, cientos de emails cruzados… No ha sido un camino de rosas, para qué nos vamos a engañar. Ha habido momentos de tensión y mucho cansancio. Pero hoy, con la perspectiva del éxito en las manos, podemos decir bien alto que ha merecido la pena. Durante unos días, en los cinco continentes se ha hablado de nuestra ciudad, de la natación artística y de nuestro club. Hemos puesto a nuestra tierra en el mapa mundial de la sincro.
El esfuerzo ha valido tanto la pena que traspasó la propia competición. Uno de los mayores orgullos de estos días ha sido conseguir que más de 250 niños y niñas de diferentes colegios de Pontevedra hayan venido a la piscina a disfrutar del espectáculo de la natación artística en directo. Ver sus caras de asombro y sus ojos abiertos de par en par es la mejor semilla que podemos plantar para el futuro de nuestro deporte.
El broche de oro a todo este trabajo ha sido el reconocimiento de la Real Federación Española de Natación (RFEN), que ha aplaudido la impecable organización de esta World Cup.


Es de bien nacidos ser agradecidos: Homenaje a los voluntarios
Nada de todo esto, absolutamente nada, sería posible sin el gran equipazo de voluntarios con el que contamos en cada una de las competiciones que realizamos. Son el motor invisible, los que roban horas a su descanso para que todo ruede a la perfección.
No puedo nombrar a todos y cada uno de vosotros porque tengo un miedo real a dejarme a alguien atrás, y no me lo perdonaría. Todos y todas habéis sido, sois y seréis siempre importantes y necesarios en este viaje. No hay voluntario pequeño; desde el que estuvo en primera línea hasta el que echó una mano en el rincón más escondido, cada gesto ha sumado.
Para nosotras es un orgullo indescriptible ver cómo familias, jueces, exintegrantes del club… ¡e incluso personas de otros clubes! se apuntan para sacarlo adelante. Creo firmemente que eso significa que las cosas se están haciendo bien. La gente ve nuestro club como un club amigo; un espacio sano que acoge a todos y a todas, más allá de colores y banderas.


Y como de bien nacidos es ser agradecidos, hoy queremos celebrar con emoción el reconocimiento oficial que el Concello de Pontevedra ha hecho a todos y cada uno de los voluntarios de la World Cup. Ver cómo las instituciones valoran vuestro esfuerzo desinteresado nos llena el corazón. ¡Os lo merecéis todo! ¡GRACIAS, VOLUNTARIOS! Vuestro valor es simplemente incalculable.

Queremos destacar también el apoyo incondicional, la colaboración y la ayuda del Concello de Pontevedra, y de manera muy especial a su Servicio de Deportes. Gracias, David, por confiar en nosotras cuando ni nosotras mismas lo hacíamos. Y gracias, Anabel, por ayudarnos, impulsarnos y estar ahí sosteniendo el proyecto.
Tampoco podemos olvidarnos de la Fundación Rías Do Sur, con Serafín a la cabeza, pero extensible a todos y cada uno de los trabajadores. Siempre están con nosotros echando una mano para lo que haga falta. Al personal de piscina, al personal de cafetería, al personal de limpieza, al de recepción… a todos y todas, GRACIAS. Vuestra implicación nos hace sentir como en casa.
Aquellas mamis que hace dos años asumieron el control sin saber muy bien dónde se metían, hoy miran una piscina llena de vida, un club fuerte y un evento internacional que ya forma parte de la historia del deporte gallego.
Esto no ha hecho más que empezar. Hemos demostrado de lo que somos capaces y tenemos una cosa muy clara: ¡la RFEN ya sabe cómo nos las gastamos y no queremos que esta sea nuestra última World Cup!
Hoy brindamos por todo el camino recorrido y con la vista puesta en todo lo que está por venir.

La próxima vez que nos llamen locas, cambiaremos la palabra por imparables.
¡A por el siguiente reto! 💙💪 #PontevedraEsArtística







